Editorial PDF Imprimir E-mail

Con amenazas de guerra por tres frentes, petición a la OEA de sanciones a Colombia, y el show televisado de la Cumbre de Río, todos a uno, como Unamuno, pretenden acorralar a nuestro Presidente y por ende a todos los Colombianos frente a una situación que ha debido producir alegría –como la muerte de un terrorista– y no la crisis que denotó fue el acercamiento de dichos países con las FARC , grupo que ha llenado de sangre durante más de 40 años al territorio colombiano, con bombas a mansalva , masacrando civiles, con minas quiebra patas, secuestros , extorsión, violación de los más mínimos derechos humanos y asesinatos con la financiación vil del narcotráfico.

Y ahora, aparece Colombia como agresora y no como agredida y debe pedir disculpas por la incursión al territorio ecuatoriano para liquidar un campamento –no de paso– sino permanente de las FARC en dicho país, desde donde con la clara anuencia del Gobierno, encabezado por Correa, planeaban las masacres de colombianos y disparaban desde la frontera asesinando a nuestros patriotas soldados y a los erradicadores de la coca en dicha zona limítrofe.

Tanto la OEA, como los Presidentes de diversas naciones latinas reunidos en la Cumbre de Río, cayeron en la trampa tendida por el dictador Venezolano, que entre otras terció en un problema que no era el suyo, y resuelven condenar a Colombia sin exigir respuesta alguna del gobierno ecuatoriano de la existencia de campamentos guerrilleros permanentes en su territorio, con invitados mexicanos y ecuatorianos vestidos de camuflado, cuando precisamente era la oportunidad para que esta nación hermana, de igual manera que protestó contra Colombia, lo han debido hacer en forma enérgica contra las FARC, agrupación terrorista que permanentemente ha venido violando la soberanía de ese país, no solo con sus anclados campamentos que permiten que los integrantes de la agrupación subversiva se escapen de las autoridades, sino que allí tienen laboratorios de coca recientemente descubiertos –ahora sí- por la policía ecuatoriana, lo cual denota a todas luces la permisibilidad del asentamiento en su territorio, vulnerándose en forma crasa y diáfana resoluciones no solo de la OEA, sino de la ONU que prohíben que cualquier país del mundo permita la permanencia de terroristas en su territorio, lo cual es más grave que la incursión colombiana al suelo ecuatoriano, en uso de su legítima defensa, amparada por las normas del Derecho Público Internacional.

Ahora los tres chiflados –que así están denominando a los Presidentes Chavez, Correa y Ortega-, intentan desvirtuar la contundente realidad probatoria de los computadores encontrados a Raúl Reyes ,exigiendo además a nuestro Gobierno el Statu Quo, es decir, que deje las cosas,así, cuando analizados por expertos de la Interpol, solo el 2%, sus archivos comprometen gravemente por lo menos a Chavez y a Correa en su apoyo a las FARC, como contraprestación a los dólares que allí aparecen fueron entregados por estos a los entonces candidatos y por la supuesta identidad ideológica, cuya única finalidad es tomarse el poder en Colombia para los fines expansionistas de Chavez y sus esbirros y por ello, todos los Colombianos debemos unirnos en defensa de nuestra Institucionalidad y del Presidente legítimamente elegido, para evitar que ello suceda.

No cabe duda que las pruebas contundentes desenmascararon las negras intenciones de los vecinos amigos de las FARC, y en reciente reunión en una universidad en Cali, la apátrida Senadora Piedad Córdoba, decía sin siquiera colorearse, que desde tiempo atrás se conocía la existencia de dichos campamentos en el Ecuador y que al igual existen en Venezuela, y la respuesta es “mutis en el foro“, y la petición de que no se sigan utilizando los archivos de los computadores, temiendo las sanciones de los Estados Unidos, la Comunidad Europea  y de la Corte Penal Internacional, que bien pronto pondrán a buen recaudo a estos amanuenses del terrorismo internacional. Ojala así sea .

Por lo pronto rezamos por la paz en Latinoamérica, el acuerdo humanitario y la finalización de la guerra fraticida –que sin razón– nos corroe con el apoyo de los cachorros del imperio venezolano. Buen viento y buena mar para la patria. Así sea.

- El anterior artículo será publicado en la Edición de marzo en la revista Correo Colombiano.-

 

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

mod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_counter
mod_vvisit_counterHoy184
mod_vvisit_counterAyer6776
mod_vvisit_counterEsta semana13632
mod_vvisit_counterAnterior semana22108
mod_vvisit_counterEste mes56007
mod_vvisit_counterAnterior més70491
mod_vvisit_counterTotal2841050

Su IP: 54.83.81.52
 , 
Hoy: Ene 17, 2018