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Colombia: oposici贸n, mentiras y desgobierno

Escribe: Bernardo Henao Jaramillo*

Las marchas pac铆ficas de 2022 en contra del gobierno y sus reformas deben evaluarse imparcialmente y de su balance obtener las ense帽anzas que permitan avanzar a un resultado satisfactorio. (Archivo)

La oposici贸n no debe olvidar cu谩l es su rol y debe exigirle al Ejecutivo el respeto que los colombianos merecen, su acatamiento a la Constituci贸n y la ley, la no injerencia en asuntos que compete conocer a otros poderes, entre otras, porque solamente por ese camino se defender谩 la democracia.

Ya de regreso de las vacaciones de fin de a帽o se retoma la columna semanal. En esta ocasi贸n tuve tiempo de pensar y meditar sobre la situaci贸n que se presenta con el gobierno y la oposici贸n, 茅sta presente en tantos grupos de WhatsApp en los que los participantes demuestran su necesidad de expresar su descontento con quienes detentan el poder, empero, curiosamente, se limitan a reenviar la informaci贸n que reciben.

La oposici贸n est谩 cayendo en un juego absurdo al creer y querer que lo que consigna en correos y cuentas virtuales cumple su cometido sin tener en cuenta que para lograr esa finalidad debe esforzarse en ilustrar, no a quienes comparten su postura ideol贸gica o tienen clara su posici贸n, sino a aquellas personas indecisas o ap谩ticas, mediante un an谩lisis serio y real sobre las decisiones que est谩n afectando la democracia y el bienestar general de la poblaci贸n, para hacer un frente com煤n y desempe帽ar la funci贸n que le corresponde de control al gobierno.

Entonces, la clave de la oposici贸n debe ser menos opini贸n y m谩s acci贸n. Hay que buscar el consenso y definir d贸nde y c贸mo se ejecutar谩 esta 煤ltima. As铆, la convocatoria a un paro el 12 o el 14 de febrero de este a帽o debe observar la experiencia de lo ocurrido en Venezuela, para que se logren los prop贸sitos que con 茅l se buscan y no favorecer al gobierno como ocurri贸 en tiempos de Hugo Ch谩vez, cuando se impuls贸 un paro en similares condiciones.

Las marchas pac铆ficas de 2022 en contra del gobierno y sus reformas deben evaluarse imparcialmente y de su balance obtener las ense帽anzas que permitan avanzar a un resultado satisfactorio, por ejemplo, entender que las diferencias entre los promotores deben dejarse de lado y unidos en una sola voz 鈥渉acerse o铆r鈥.

La oposici贸n, por el desgaste de los partidos y el exceso de burocracia que la lleva a renunciar a los principios en aras de intereses ego铆stas, necesita de la sociedad civil, la academia, los centros de pensamiento, los gremios. Ellos est谩n llamados a impulsarla. Tendr谩n destacado papel las acciones judiciales que permitan salvaguardar la divisi贸n del poder p煤blico en ramas y poner en cintura a un presidente que, con su llamado a una ilusa 鈥減az total鈥, se acerca cada d铆a m谩s a la tiran铆a, al abuso y al irrespeto de la Constituci贸n.

Es evidente que el gobierno a diario da el material necesario para justificar una oposici贸n activa y presente. Valga anotar como tal lo que ocurri贸 al finalizar 2022, cuando el presidente anunci贸 un acuerdo de cese del fuego bilateral con el eln y otros grupos al margen de la ley. El mandatario, con toda tranquilidad, le minti贸 al pa铆s y as铆 lo hizo saber, poco despu茅s, el eln. El ministro del Interior sali贸 entonces a decir que aquello hab铆a sido una audacia del presidente. Lo ver铆dico de este episodio es que se enga帽贸 al pueblo colombiano y puso en evidencia la torpeza e improvisaci贸n del gobierno para actuar.

Las mentiras comprobadas sobre el supuesto cese al fuego del que se inform贸 al finalizar el a帽o no pueden quedar reducidas a denuncias period铆sticas o medi谩ticas.

El eln fue claro en desautorizar al presidente. Resulta entonces, que los decretos expedidos para pactar un cese al fuego inexistente resultan falaces, en particular el 2657 de diciembre 31 de 2022 titulado 鈥淧or el cual se decreta el cese al fuego bilateral y temporal de car谩cter nacional, en el marco del di谩logo de car谩cter pol铆tico entre el gobierno nacional y el Ej茅rcito de Liberaci贸n  Nacional (eln) y se dictan otras disposiciones鈥.

Si nunca se convino un cese del fuego con el eln resulta c铆nico y desvergonzado expedir una norma al respecto. Y peor a煤n suspender el decreto basado en una mentira. Esto es un desprop贸sito que nos sit煤a ante una falsa motivaci贸n y se configura un presunto delito de falsedad ideol贸gica en documento p煤blico. Por esto deben responder el jefe del Estado y el ministro de Defensa, firmantes del artificioso decreto.

Baste transcribir el art铆culo 286 del C贸digo Penal para apreciar que se tipifica la conducta:

鈥淎rt铆culo 286. Falsedad ideol贸gica en documento p煤blico. El servidor p煤blico que en ejercicio de sus funciones, al extender documento p煤blico que pueda servir de prueba, consigne una falsedad o calle total o parcialmente la verdad, incurrir谩 en prisi贸n de sesenta y cuatro (64) a ciento cuarenta y cuatro (144) meses e inhabilitaci贸n para el ejercicio de derechos y funciones p煤blicas de ochenta (80) a ciento ochenta (180) meses.鈥

Otro suceso lo constituye la intromisi贸n del Ejecutivo en el poder judicial con la orden presidencial de liberar a la llamada Primera L铆nea, por la cual la justicia y, en particular, la Fiscal铆a tuvieron que salir en defensa de la legalidad. El fiscal se pronunci贸 muy claramente con respecto a este tema y explic贸 que, al no estar subordinado al presidente sino solamente a la Constituci贸n y a la Ley, tomar铆a las decisiones con total independencia de las 贸rdenes presidenciales.

El jefe de Estado al asumir el poder, acorde con el art铆culo 192 de la Constituci贸n Pol铆tica, jur贸 ante Dios y prometi贸 ante el pueblo cumplir fielmente la Constituci贸n y las leyes de Colombia, pero la actuaci贸n que precede y su empe帽o ilegal en pretender liberar a los integrantes de la Primera L铆nea indica todo lo contrario.

El siguiente acontecimiento que se destaca es el anuncio de un fiscal de Guatemala de apertura de una investigaci贸n en contra del ministro de Defensa, Iv谩n Vel谩squez. Se trata de presuntos hechos de corrupci贸n del citado ministro durante el tiempo en que estuvo al frente, en ese pa铆s, de la CICIG, (Comisi贸n Internacional contra la Impunidad en Guatemala).

El presidente sali贸 inmediatamente a defender al ministro en t茅rminos tales que cre贸 un conflicto diplom谩tico con Guatemala. Y el cuestionado ministro se pronunci贸 a trav茅s de un anodino comunicado que no dice realmente nada.

Un 煤ltimo evento, de los muchos que d铆a a d铆a se producen, es la afectaci贸n a la empresa l铆der de los colombianos, de la que depende que la reforma tributaria funcione. Basta con evaluar el repetitivo discurso en contra de la exploraci贸n y explotaci贸n de hidrocarburos. Y, en un pa铆s con grandes reservas de carb贸n, el hecho de que el presidente se despache contra este combustible, como acaba de suceder en Davos, no nos permite dudar de que resultaremos todos empobrecidos. Y ocurrir谩 lo que anticip贸 el se帽or expresidente Iv谩n Duque: un suicidio energ茅tico.

La oposici贸n no debe olvidar cu谩l es su rol y debe exigirle al Ejecutivo el respeto que los colombianos merecen, su acatamiento a la Constituci贸n y la ley, la no injerencia en asuntos que compete conocer a otros poderes, entre otras, porque solamente por ese camino se defender谩 la democracia.

** Bernardo Henao Jaramillo, Abogado y presidente de la asociaci贸n 脷nete por Colombia.

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