Descentralizaci贸n, paz y participaci贸n en tiempos de pandemia

Escribe: Jorge Ancizar Cabrera Reyes*.-

鈥淒entro de algunas d茅cadas, la relaci贸n entre el ambiente, los recursos y los conflictos ser谩 tan obvia como la conexi贸n que vemos ahora entre derechos humanos, democracia y paz鈥. Wangari Maathai, Premio Nobel de la Paz 2004.

La Constituci贸n Pol铆tica de 1991, que se aproxima a los 30 a帽os de su vigencia, y para que la actual dirigencia en todos los niveles oxigene la democracia, debe pensarse ahora en tiempo de pandemia y centrase en aspectos operativos que tienen que ver con los objetivos fijados por un gobierno democr谩tico y, en un Estado Social de Derecho, continuar caminando hacia la construcci贸n del pa铆s real y su recuperaci贸n econ贸mica como herencia del Covid-19, en pos de lograr y buscar una administraci贸n descentralizada, que mejore la calidad de gesti贸n, para que haya menores costos, se incremente la eficiencia, se promueva el desarrollo de las autonom铆as, se posibilite el incremento de participaci贸n de la gente, se reduzca el gasto p煤blico improductivo y se erradique la corrupci贸n en las entidades territoriales.

Desde lo pol铆tico la descentralizaci贸n se deber谩 desarrollar en un marco de conversaci贸n y de pactos, que signifique consensos: es el principio fundamental de la autonom铆a, que implica la posibilidad de involucrar a todos los interlocutores que tienen que ver con el proceso de descentralizaci贸n, para fijar pautas y lograr en concreto, obras, servicios y funciones. La descentralizaci贸n y la regionalizaci贸n, as铆 como el ordenamiento territorial son problemas de fondo, porque dise帽an el Estado que se quiere, con el proyecto de pa铆s compartido que anhelamos todos; es la fuerza determinante de la reconstrucci贸n de la naci贸n.

Aunque, se haya expedido la Ley 1454 de 2011 鈥減or la cual se dictan normas org谩nicas sobre el ordenamiento territorial y se modifican otras disposiciones鈥, estas herramientas jur铆dicas aportan algo al proceso descentralista, de planeaci贸n, gesti贸n y administraci贸n; pero se requiere que el Gobierno, el Congreso y las Entidades Territoriales, hagan un estudio de fondo, para concebir y concretar la expedici贸n de una verdadera ley de ordenamiento territorial, adecuada a los tiempos de hoy, para que los gobiernos locales y departamentales, sean m谩s eficientes a los retos de la globalizaci贸n y a los procesos de participaci贸n ciudadana y comunitaria, que acerque al Estado a los pobladores con traslado de responsabilidades y recursos, para un real fortalecimiento democr谩tico. No hay que tenerle miedo al cambio que se requiere ahora.

Desde lo social creemos que ahora, el 茅nfasis para que se empodere a cada regi贸n y a cada municipio, para lograr encontrar su propio destino, respetando sus condiciones f铆sicas y su potencial eco sist茅mico, desde el clima, los recursos naturales, la diversidad cultural, lo social, lo econ贸mico, desde su entorno, la idiosincrasia, la superficie, la densidad, el ambiente, porque todo hace que las soluciones que se  adopten para los temas o problemas, deben tener un punto de referencia com煤n.

Hay que repensar la participaci贸n ciudadana, si no la hay; la descentralizaci贸n se convierte en un buen ejercicio de adecuaci贸n de estructura burocr谩tica de centralismo, pero no permite su objetivo de resolver problemas concretos en la base social incorporando al actor y al sujeto beneficiario.

La descentralizaci贸n exige un proceso de reconciliaci贸n nacional entre la sociedad civil y la sociedad pol铆tica. Tenemos la herencia del Frente Nacional, donde exist铆a la ruptura de la clase pol铆tica y las organizaciones de la sociedad civil, por lo que se hace necesario encontrar los instrumentos que articulen la sociedad civil con el Estado y que devuelva la calidad de ciudadano a una persona que hab铆a sido marginada y excluida de dicho ejercicio.

Las Entidades Territoriales, deben apostarle a poner en marcha una pol铆tica conjunta de cooperaci贸n descentralizada para su desarrollo sostenible. Se presenta as铆 una oportunidad estrat茅gica para orientar la definici贸n de alternativas regionales y locales, generando espacios concretos que tienen como prop贸sito la prevenci贸n y contenci贸n del conflicto, de negociaciones de paz y de reconstrucci贸n. Para el proceso de b煤squeda de salida negociada del conflicto social y armado que a煤n persiste en Colombia, a pesar del acuerdo firmado por el Estado y las farc ep en la Habana.

La descentralizaci贸n en el proceso de paz,

los nuevos acuerdos con otros actores al margen de la ley, es un tema que debe ser recurrente y de primera l铆nea.

* Abogado especializado en Gesti贸n de Entidades Territoriales Universidad Externado de Colombia.

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