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In Memoriam: Muri贸 Enrique G贸mez Hurtado

Escribe: William Calder贸n Zuluaga*.-

Este domingo, 19 de julio, a los 92 a帽os de edad muri贸 el ilustre
Conservador Enrique G贸mez Hurtado.

El 煤ltimo Conservador.- El Doctor Enrique G贸mez Hurtado, se nos fue, al igual que su se帽or padre, el expresidente Laureano G贸mez, un trece de julio… Los 煤ltimos d铆as de su existencia los vivi贸 en Cartagena de Indias en compa帽铆a de  su dign铆sima se帽ora.

La soledad.- En medio de la m谩s absoluta soledad y de la espor谩dica compa帽铆a que le brindamos sus amigos de siempre, al calor de sus hijos y nietos y al tic tac del reloj de las nostalgias, lo frecuentamos para escuchar sus sabios consejos y el certero diagn贸stico sobre la situaci贸n real de Colombia; con voz pausada se refer铆a a la tragedia nacional, cuando un espurio Presidente, cuyo nombre se neg贸 siempre a mencionar, dada la peque帽ez de su alma… 鈥渆se fulano  ten铆a como bandera de Gobierno el oscuro negocio de la Paz鈥 .

Arrepentimiento.- De lo que siempre se arrepent铆a, nuestro 煤ltimo l铆der Colombiano, fue de haberlo apoyado en su aspiraci贸n, cuando en compa帽铆a del Patricio Conservador, Mariano Ospina Hern谩ndez, del Hidalgo caucano, Ignacio Valencia L贸pez, del m谩s representativo antioque帽o, Don  Juan G贸mez Mart铆nez y de un exministro coste帽o que particip贸 en ese  gobierno, rubricaron con su firma y en representaci贸n del Conservatismo colombiano el apoyo a quien dej贸 para la historia una cicatriz imborrable… Los testigos de esta constancia hist贸rica estamos vivos y podemos dar fe de ello: Miguel Santamar铆a D谩vila, Mar铆a Paulina Espinosa de L贸pez, Salom贸n Melo, Oscar Iv谩n Palacio y William Calder贸n Zuluaga… 

Laureano y la soledad.- En un memorable documento, dirigido al poeta y escritor Augusto Le贸n Restrepo, ex director del Diario Conservador La Patria, rememorando la soledad de Laureano, el columnista Gustavo P谩ez Escobar, haciendo alusi贸n a su despedida definitiva escribi贸… 鈥淓ste texto te ha salido muy bien elaborado y pinta el lado opuesto de la fama y el aplauso… Ahora el caudillo de multitudes, que adelant贸 vibrantes causas en el Congreso y estremeci贸 al pa铆s con su verbo grandilocuente, estaba solo. La muerte era su compa帽era, y t煤 quedaste petrificado ante ese cuadro a la vez abismal y pat茅tico鈥.

* Columnista, Editor Pol铆tico y Caricaturista
– Director de La Barca de Calder贸n

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