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Juicio político a Petro para salvar a Colombia (5ª. Parte)

Escribe: Luis Hernando Granada C.*

Cada día son más los desmanes y atropellos, las barbaridades y amenazas que Petro esgrime contra el pueblo colombiano, y que meritan y hacen indispensable el juicio político.

Lo último que se ha conocido, son los incendios forestales casi a nivel nacional, las declaraciones a favor de los terroristas de Hamas, ate los cuales, Javier Milei, presidente de Argentina, en una entrevista concedida ala periodista colombiana Patricia Janiot, sin pelos en la lengua dijo que “Petro es un comunista asesino”.

Según Carlos Alonso Lucio, en entrevista con el Periodista Julián Parra en el programa Nocturna de RCN “ es posible que si le iniciamos el Juicio a Petro nos incendie el país otra vez, o al menos nos amenace con hacerlo”.

Recordemos que Gustavo Petro incendió el país en el 2021 y que organizó marchas y paros contra el gobierno de Iván Duque. Y cada que alguien rechaza sus monstruosas reformas, el habla de sus “estallidos sociales” que no son más que convocatorias para que los bárbaros, vándalos, terroristas de las farc, el eln, la primera línea, los sindicalistas y la “guardia indígena” salgan a las calles a perturbar el orden público y causar estragos como los que ya conocemos. Todos estos grupúsculos y otros más, son los mismos con los cuales Petro está organizando de manera soterrada, sus “colectivos petristas”, al mejor estilo de los dictadores Diaz-Canel en Cuba y Nicolás Maduro en Venezuela.

Por todo lo anterior, dijo Carlos Alonso Lucio en el programa radial Nocturna RCN, que “debemos acelerar al máximo el Juicio Político, porque imagínense ustedes que una sociedad y que unos sectores sociales y que unos partidos políticos terminen aceptando y aguantando que el presidente de la República viole la Constitución y la Ley por miedo a que incendie el país”.

El problema es que aparte de que el Congreso de la República esté arrodillado ante Petro por medio de inmensas cantidades de mermelada, ese día, muchos medios de comunicación han sido comprados por medio de jugosos contratos de publicidad incluso engañosa en la mayoría de los casos. El slogan de “Colombia, potencia de la vida”, realmente es “Colombia potencia de la muerte”.  Porque no es asesino solo aquel que dispara un arma de fuego contra una persona, o el esgrime un chuchillo y mata a otro. Asesino también es aquel que acorrala al pueblo con impuestos, con reformas criminales, con una inflación incontrolable. Ese también es un asesino.

Y hay otra gran verdad, o mejor, otro gran peligro: El deseo caprichoso de Petro de perpetuarse en el poder para cumplir la misión de entregarle el país a la mafia transnacional comunista/socialista. Con referencia a los anterior, Carlos Alonso Lucio, uno de los gestores del juicio político a Petro, ante la pregunta de Julián Parra en Nocturna RCN sobre si Petro quería atornillarse en el poder, el político manifestó: “No me cabe la menor duda, la cartilla está escrita; revisen el tema venezolano, revisen el tema nicaragüense, revisen la prolongación, ellos no son demócratas, ellos quieren perpetuar unas tiranías que además, más que ideológicas son unas tiranías corruptas, que están en un proceso de capturas de negocios, como los negocios de la cancillería y como el negocio de la salud y como el negocio de las energías y de Ecopetrol y como el negocio del manejo de la seguridad y de las armas del Ministerio de Defensa; mejor dicho, es la eterna captura por parte de militantes de izquierda de lo que era la democracia y los sectores de la economía y mercado, eso lo conocemos y eso es lo que no podemos repetir y son cuestiones que hicieron en el tiempo, cuando fueron cooptando las Fuerzas Armadas y corrompiéndolas, cuando fueron cooptando las Cortes, cuando cambiaron la Constitución en Venezuela, cuando llamaron a Constituyentes etc., y poco a poco fueron capturando escenarios tanto de la sociedad civil como de la propia institucionalidad y por eso es que yo insisto, si nosotros les damos dos años y medio más para que concluyan y consoliden su plan de cooptamiento de las instituciones y de las calles y si permitimos que consoliden y crezcan las milicias al punto en que los ciudadanos ya no podamos salir a protestar porque los colectivos petristas, las milicias del Pacto Histórico, de las milicias campesinas y las milicias de las farc, el eln y las milicias indígenas etc., pues entonces llegará el momento en que cuando intentemos sacar la cabeza ya el agua al cuello no nos lo va a permitir”.

Tiene mucha razón el político Carlos Alonso Lucio, porque una de las últimas “perlas” del psicópata, fue precisamente manifestar su capricho de exterminar todos los partidos políticos de izquierda, para agruparlos en un solo; es decir, armar un solo conglomerado para garantizarse su permanencia en el poder. Esta es una estrategia, pero existe también la de infundir temor con amenazas al pueblo.

Recordemos que en una de sus alocuciones desde el balcón de la Casa del Terror, antes conocida como la Casa de Nariño, manifestó: “Si a mí me van a tumbar, escuchen lo que va a pasar… Esa es la estrategia del gobierno, si tenemos un pueblo movilizado a este gobierno no lo van a tumbar, que ni sueñen. Ahí está, un pueblo movilizado pues a nosotros, ni que lo sueñen, o sea, ustedes tranquilos, pero eso no va a pasar”.

Todo está claro; en una de esas peroratas de Petro, dijo que “de ahora en adelante el gobierno tenía que responder sobre todo a lo que dijeran las asambleas populares”.

Es decir, se apuñala la Democracia, se pisotea la Constitucionalidad y el pueblo queda en las garras criminales de las milicias populares del Pacto Diabólico, esas milicias que ya podrían llamarse “colectivos petristas” serán las que determinen, como ya lo están haciendo con sus militantes en el “alto gobierno” y sus activistas en todo el país, es decir llamadas ahora “asambleas populares”, las que determinen y decidan sobre la reforma agraria, para lograr la invasión de tierras; las tarifas de la energía y de los servicios públicos. Es decir, van sustituir a la sociedad para que sea el Pacto Diabólico el que destruya el país, sin consideración alguna, suban los peajes, el valor de la gasolina y de paso los impuestos y los productos básicos de la canasta familiar, como si esto fuera una propiedad privada ideológica del Pacto Diabólico y de la extrema izquierda.

“Eso, -dijo Carlos Alonso Lucio en Nocturna RCN­- Eso no tiene presentación, eso es lo que no se puede aceptar. Yo creo que debemos insistir en una pedagogía social, que no solamente responde a una controversia ideológica o política sino que neutralice estas violaciones a la Constitución y las Leyes”.

Todo está claro, porque el lenguaje de los comunistas, socialistas, progresistas o como se quieran llamar, es antidemocrático, sin establecer la diferencia entre llegar al gobierno y tomarse el poder. Y en este orden de ideas, el pueblo no importa y por eso los acorrala con impuestos y atropellos; para él el pueblo son las primeras líneas, las milicias indígenas, los guerrilleros de las farc, el eln, el clan del golfo, los vándalos de la primera línea y toda la mamertada que creen en sus babosadas y promesas falsas, aunque ya muchos de esos mamertos están arrepentidos.

Por eso quiere recurrir a las asambleas populares del Pacto Diabólico, para consolidar el poder para atornillarse en el gobierno para no permitir, a la brava y por medido de amenazas, que otro tipo de personas, que otro tipo de candidaturas y que otro tipo de partido puedan llegar en el libre juego del pluralismo de la Democracia a  ejercer el gobierno.

Por eso el pueblo tiene que, no solo analizar y sufrir, sino tomar conciencia del peligro que se cierne sobre el país. Petro está haciendo política; sus viajes al exterior donde sus socios comunistas y dictadores, sus viajes a varias regiones del país donde promete pero no cumple, es una clara muestra que el reyezuelo, el dictador, el psicópata está haciendo abiertamente campaña, para acabar con la Democracia dentro de ese viejo discurso izquierdista de que la Democracia es un régimen burgués, rico, mentiroso y contra revolucionario. Para los izmierdosos, la Democracia es enemiga de lo que ellos quieren que es supuestamente la revolución contra la propiedad privada, contra los empresarios, y supuestamente para sus partidos.

En mi libro “La gran farsa de la izquierda” siempre sostuve que Petro es una amenaza para la sociedad colombiana porque la inmensa mayoría de los sectores en Colombia somos Demócratas. Y cité igualmente, que los colombianos de bien, amamos el pluralismo, la libertad, la iniciativa, los  Derechos Humanos, y actuamos y pensamos todo lo contrario a esas expresiones sangrientas que nos imponen las farc, el eln, la primera línea, las guardias indígenas, los narco terroristas y otro tipo de delincuentes.

¿Cuáles son los pasos a seguir para salvar a Colombia?

Según el ideólogo Carlos Alonso Lucio, “hay que entrar en un proceso de la pedagogía, de la denuncia nuestra; debemos explicar punto por punto, en qué consiste esta denuncia, cuál fue la norma que se violó, cómo se violó, por qué debe abrirse el juicio. Es muy importante que no solamente los colombianos evalúen el enunciado, el titular, sino que conozcan con precisión qué ocurrió, cuándo ocurrió, dónde ocurrió, cuáles normas violó y cuáles deben ser las consecuencias, para poder obligar a que el Congreso de la República cumpla con su deber… Necesitamos un importante grado de movilización y articulación ciudadana y para hacerlo, necesitamos un alto grado de conciencia y de conocimiento, es decir, necesitamos avanzar hacia una ciudadanía con una calidad bastante importante que sea capaz de romper los cercos de autoritarismo y corrupción que hay en el Congreso de la República; necesitamos que un gran sector de la sociedad colombiana, pasen de ser ciudadanos espectadores a convertirse en Jurados de Conciencia en el Juicio Político a Gustavo Petro”

Es correcto; el pueblo debe pasar de la consigna “Fuera Petro” en los estadios y otros sitios públicos, a las acciones ciudadanas que efectivamente salven al país, ese país que está en riesgo, ese país inmensamente rico pero que la izquierda ha venido saqueando cínica y descaradamente. 

Tiene mucha razón Carlos Alonso Lucio cuando sostiene que “nosotros no podemos convertirnos en un país llorón plañidero, sino que necesitamos convertirnos en un país activo, ciudadano y que sea capaz efectivamente de defender la Democracia”.

El Juicio Político a Petro es más que indispensable, necesario, imprescindible; de lo contrario, si permitimos que siga avanzando, entraremos a formar parte de los migrantes, de los que tenemos que huir del país ante la amenaza y el acosos de un régimen dictatorial que ya se está gestando.

* Luis Hernando Granada C., Periodista y Publicista con más de 50 años de experiencia, Exsubdirector de la Revista El Congreso y colaborador de varios medios impresos y digitales. Autor de la Novela “El Imperio del terror” y de los libros “¿Y cómo es la vuelta?” y “La gran farsa de la izquierda”. Director de los sitios

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