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Lamento de tiranos en Caracas

Escribe: José Gregorio Martínez*

Nicol√°s Maduro recibi√≥ en Caracas a Daniel Ortega y a Ra√ļl Castro, en calidad de invitados internacionales a los actos conmemorativos por los diez a√Īos de la muerte de Hugo Ch√°vez.

Las tiran√≠as de la regi√≥n se re√ļnen en Venezuela para recordar la muerte de Hugo Ch√°vez y fraguar las estrategias para seguir oprimiendo a sus pueblos. No es casualidad que la lista de asistentes extranjeros est√© encabezada por el primer secretario del Partido Comunista de Cuba, Ra√ļl Castro, y el dictador de Nicaragua, Daniel Ortega. Tambi√©n asistieron Luis Arce de Bolivia y Xiomara Castro de Zelaya por Honduras.

El 5 de marzo de 2013 fue, sin duda, un d√≠a de emociones encontradas para los venezolanos. La muerte de Hugo Ch√°vez signific√≥ un gran duelo para sus seguidores ‚Äďtanto los ingenuos que creyeron en sus ut√≥picas promesas como los par√°sitos que se arrimaron al poder para vivir del Estado‚Äď, mientras para el resto del pa√≠s aquel anuncio representaba la esperanza de recuperar la libertad y volver al camino democr√°tico. Sin reproche alguno tambi√©n se puede recordar que muchos festejaron como si se hubiese tratado de la ca√≠da del Muro de Berl√≠n o, con una m√°s cercana analog√≠a, el fallecimiento de Fidel Castro. Y fue justamente esta segunda comparaci√≥n la que se repiti√≥, ya que tanto Cuba como Venezuela siguen bajo el mismo sistema totalitario engendrado por sus fallecidos fundadores.

Fue a las 4:25 de la tarde cuando se produjo la muerte de Ch√°vez, seg√ļn el anuncio con voz quebrada de Nicol√°s Maduro a trav√©s de una cadena de radio y televisi√≥n, quien hab√≠a sido escogido previamente como su sucesor desde el momento de hacerse p√ļblico que el llamado l√≠der de la ‚Äúrevoluci√≥n bolivariana‚ÄĚ padec√≠a c√°ncer. Sin embargo, la fecha del fallecimiento sigue siendo tema de discusi√≥n. El secretismo con el que se manej√≥ la enfermedad, el acta de defunci√≥n que nunca se difundi√≥ e incluso declaraciones de la exfiscal general, Luisa Ortega D√≠az, sobre una llamada de Diosdado Cabello el 28 de diciembre de 2012 para anunciarle el deceso que al poco tiempo desminti√≥, elevan el misterio.

Lo cierto de todo es que la muerte de Chávez no representó un cambio para Venezuela. Al menos no para mejor. Nicolás Maduro se atornilló en el poder tras ganar unas muy cuestionadas elecciones por una diferencia inferior a un punto porcentual. Su rival en esa elección, Henrique Capriles, no estuvo a la altura de las circunstancias y, lo más irónico es que ya anunció su participación en las primarias del próximo 22 de octubre con la intención de ser candidato a la presidencia por tercera vez.

Una década de Maduro en el poder

Que Maduro fracas√≥ en su misi√≥n de preservar el ‚Äúlegado‚ÄĚ de Ch√°vez es una falsa afirmaci√≥n de quienes pretenden enaltecer la imagen del fallecido dictador con la intenci√≥n de resucitar los or√≠genes del chavismo. Y es que el madurismo nunca germin√≥. El heredero del socialismo del siglo XXI no ha sido m√°s que el encargado de dar continuidad a una tragedia que se inici√≥ el 2 de febrero de 1999, cuando Hugo Ch√°vez jur√≥ sobre la ‚Äúmoribunda Constituci√≥n‚ÄĚ. La diferencia ha estado en la falta de carisma, la ausencia de liderazgo regional y la significativa reducci√≥n de la petrochequera. Un c√≥ctel explosivo que desat√≥ una fractura interna, inestabilidad pol√≠tica y crisis econ√≥mica sin precedentes que empuj√≥ a m√°s de siete millones de venezolanos a un √©xodo masivo nunca antes visto.

Esta d√©cada de Maduro en el poder ha estado marcada por el hambre, la miseria y la persecuci√≥n. A medida que perd√≠a el control pol√≠tico del pa√≠s, el descontento en las calles aumentaba y la migraci√≥n se disparaba, Madur√≥ escog√≠a radicalizarse. Con las c√°rceles llenas de presos pol√≠ticos, una legitimidad cuestionada, sanciones econ√≥micas de potencias extranjeras, expedientes en tribunales internacionales por cr√≠menes de lesa humanidad y hasta millonarias recompensas por la captura del dictador de turno y sus m√°s cercanos colaboradores, el r√©gimen chavista cay√≥ por un par de a√Īos en el mayor aislamiento hasta que dese el a√Īo pasado consigui√≥ un respiro gracias, nuevamente, a los desaciertos de los l√≠deres al frente de una c√≥mplice oposici√≥n que se acostumbr√≥ a cohabitar con la tiran√≠a.

Reunión de dictadores

Hoy, las dictaduras de la regi√≥n se re√ļnen en Caracas para recordar la muerte de Ch√°vez y fraguar las estrategias para seguir oprimiendo a sus pueblos. No es casualidad que la lista de asistentes extranjeros est√© encabezada por el primer secretario del Partido Comunista de Cuba, Ra√ļl Castro, y el dictador de Nicaragua, Daniel Ortega. El primero, encargado de heredar el poder de su hermano Fidel Castro para ced√©rselo a Miguel D√≠az-Canel, en un intento por mostrar al mundo una aparente apertura que no enga√Īa a los cubanos que en julio de 2021 protagonizaron las mayores protestas contra el castrismo desde el ‚ÄúMaleconazo‚ÄĚ de 1994. El segundo, reelecto para un quinto periodo en noviembre de 2021 tras haber encarcelado a todos sus rivales para dichas elecciones que no han sido reconocidas por gran parte de la comunidad internacional, a lo que ha sumado una f√©rrea persecuci√≥n a la Iglesia y a las organizaciones no gubernamentales, as√≠ como el reciente destierro de 222 presos pol√≠ticos y el despojo de la nacionalidad a 94 nicarag√ľenses.

A ellos se sum√≥ el presidente de Bolivia, Luis Arce, el escogido por Evo Morales para prolongar la dictadura del Movimiento al Socialismo (MAS), cuyo talante autoritario se ha expresado con represi√≥n en las calles y encarcelamiento de pol√≠ticos como la expresidente interina Jeanine √Ā√Īez y el gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho. Tambi√©n dijo presente en la capital venezolana la presidente de Honduras, Xiomara Castro, esposa del depuesto exmandatario Manuel Zelaya, muy cercano a Hugo Ch√°vez durante su mandato y, quien incluso ha visitado en un par de ocasiones a Nicol√°s Maduro, el anfitri√≥n de quien no hay mucho m√°s que agregar, solo que sin la muerte de Hugo Ch√°vez no habr√≠a llegado al puesto que hoy ocupa.

* José Gregorio Martínez, Periodista venezolano dedicado a las fuentes de Política y Economía. Editor jefe de PanAm Post. Experiencia previa en medios como NTN24, El Mundo Economía & Negocios, Diario La Verdad y Globovisión.

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