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Omisi贸n de la verdad

Escribe: Rafael Nieto Loaiza

Francisco de Roux, un cura comunista, estuvo al frente de las 鈥渋nvestigaciones鈥, de la Omisi贸n de la Verdad donde los criminales salieron inmaculados y las fuerzas del orden, culpables del caos.

El titular no tiene errores, porque no es la Comisi贸n de la Verdad sino la 鈥渙misi贸n de la Verdad.

La tal Comisi贸n de la Verdad est谩 plagada de pecados. Uno, de origen, como que es resultado del acuerdo de Santos con las farc, pacto rechazado por los ciudadanos en el plebiscito. Otro, de conformaci贸n, con sus miembros escogidos arbitrariamente por un grup煤sculo de mayor铆a extranjera y con una evidente tendencia de izquierda entre casi todos ellos. Uno tercero, en sus fines. M谩s all谩 de que es cuestionable la idea misma de que hay una 鈥渧erdad鈥 oculta sobre lo ocurrido en el conflicto que deba ser esclarecida, probable por ejemplo en dictaduras pero no en Colombia donde ha habido prensa libre y un aparato judicial aut贸nomo, es evidente que el prop贸sito de esta Comisi贸n fue crear una nueva versi贸n de lo sucedido y establecer otras responsabilidades, una meta verdad de acuerdo con la cual se diluyeran las culpas de las guerrillas y se ampliaran las de los empresarios, la Fuerza P煤blica y el Estado, convirtiendo en pol铆ticas institucionales las que fueron conductas individuales, invirtiendo los papeles de v铆ctimas y victimarios y culpando a la 鈥渟ociedad鈥 como 鈥渞esponsable de la tragedia鈥. Y, de esa manera, establecer un nuevo relato de lo ocurrido, uno favorable y benigno a las guerrillas y a sus dirigentes y apoyos pol铆ticos, y contribuir a los prop贸sitos de la izquierda colombiana.

Como resultado de los pecados de origen, conformaci贸n y fines, hay unos de comportamiento. La Comisi贸n nunca tuvo equilibrio ni fue representativa ni imparcial. Menospreci贸 a las v铆ctimas de la guerrilla y privilegi贸 a las de abusos de algunos miembros de la Fuerza P煤blica. Las quejas de las v铆ctimas de las farc y de sus asociaciones en relaci贸n con la conducta de la Comisi贸n fueron constantes. Las reservas de las Fuerzas Militares y la Polic铆a, a nombre propio y de los uniformados que, por obvias razones, no pueden hablar, han sostenido que 鈥渓os m煤ltiples informes entregados鈥 por ellos y por la Fuerza P煤blica fueron 鈥渋gnorados鈥 por la Comisi贸n. Al 煤nico miembro de la reserva que hac铆a parte de la Comisi贸n, Carlos Ospina, lo bloquearon sus compa帽eros hasta el punto en que decidi贸 renunciar y no avalar con su nombre el informe final. Tampoco la Comisi贸n quiso publicar las informaciones que Ospina obtuvo. Tambi茅n ignoraron el informe sobre los empresarios como v铆ctimas del conflicto presentado por el Instituto de Ciencia Pol铆tica.

He le铆do la Declaraci贸n y casi todas las 896 p谩ginas de los Hallazgos y Recomendaciones del Informe Final. El Informe es el esperable por los pecados de origen, conformaci贸n, fines y comportamiento de la Comisi贸n: sectario, con evidente sesgo de izquierda, y con recomendaciones, algunas de las cuales nada tienen que ver con la 鈥渧erdad鈥 del conflicto, que proponen pol铆ticas p煤blicas similares a las del ahora presidente electo. He dicho que no es coincidencia. Las propuestas son similares a las de Petro precisamente porque el grueso de los comisionados comparten la misma ideolog铆a de izquierda y el mismo prop贸sito final.

Tampoco debe sorprender que hayan creado otra 鈥渃omisi贸n鈥, designada por ellos mismos e igual de desequilibrada ideol贸gica y pol铆ticamente, para hacerle 鈥渟eguimiento y monitoreo鈥 a sus recomendaciones. Es el mecanismo para presionar que se pongan en marcha sus propuestas pol铆ticas.

De todas las propuestas, he comentado ya la peligrosa, desafortunada e inconveniente de sacar a la Polic铆a de la 贸rbita del Ministerio de Defensa y dejarla bajo el control de un nuevo ministerio. Mucho da帽o har谩n en la lucha contra los grupos armados ilegales y el narcotr谩fico y a la eficacia en el combate contra los delincuentes.

Hay innumerables recomendaciones m谩s, muchas de ellas erradas y de indeseables consecuencias. Especialmente graves son las relacionadas con el narcotr谩fico. De entrada, la Comisi贸n esquiva el hecho de que la persistencia del conflicto armado en Colombia, cuando por ejemplo terminaba en Am茅rica Central, se explica precisamente porque los grupos guerrilleros lograron autosuficiencia econ贸mica a partir de su involucramiento en todas las facetas del negocio de las drogas il铆citas. Y que el surgimiento de los llamados paramilitares fue la respuesta de los narcotraficantes puros al secuestro de sus familiares y a los ataques de la guerrilla para controlar el negocio. Esas verdades no est谩n en el informe. 

Por eso no sorprende que el Informe sostenga, contra los hechos, que es el 鈥渆nfoque prohibicionista鈥 uno de los principales factores de persistencia del conflicto鈥 y que es esa pol铆tica, y no el narcotr谩fico y los grupos violentos que se alimentan del mismo, la que 鈥渉a generado profundos da帽os a los derechos humanos, la seguridad y el desarrollo鈥. En otras palabras, para la Comisi贸n el problema no es el narcotr谩fico y el involucramiento de los grupos armados ilegales en el mismo sino prohibir las drogas. Por eso la Comisi贸n propende por la legalizaci贸n global, un imposible en las pr贸ximas d茅cadas porque no est谩 en el inter茅s de los europeos o los Estados Unidos, quiere acabar con la erradicaci贸n forzada y prohibir todos los usos del glifosato, y defiende lo pactado en La Habana en esta materia, acuerdo cuya implementaci贸n multiplic贸 por tres el n煤mero de narcocultivos y por cuatro y media veces la producci贸n de coca铆na y que ha tra铆do como consecuencia el disparo de los homicidios en el pa铆s despu茅s de casi dos d茅cadas de reducciones sostenidas.

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